¿Por qué es estratégico que los colombianos manejen una segunda lengua?
Aunque el inglés es el idioma universal, las dinámicas del mundo actual evidencian la importancia de conocer otros idiomas como alemán, francés, italiano o chino, gracias al incremento de nuestras relaciones económicas con la Unión Europea o al posicionamiento de China en la economía mundial. Nuestra economía está cada vez más integrada con los mercados internacionales. Un segundo idioma es el vehículo necesario para poder aprovechar sustancialmente las ventajas que nos ofrecen, por ejemplo el Tratado de Libre Comercio, las nuevas oportunidades de negocio o las de estudio fuera de Colombia.
Tanto las empresas colombianas como las empresas internacionales que se localicen en el país, aumentarán la demanda por profesionales bilingües en la medida en que su interacción con proveedores y clientes internacionales así los demande. Claramente, los profesionales que logren demostrar habilidad en el manejo de los idiomas tienen una ventaja en comparación con aquellos que no puedan atender estas necesidades. Quienes cuenten con esas habilidades, también observarán que el mercado las reconocerá económicamente. Los empresarios también deben invertir en mejorar su habilidad de comunicarse en más de una lengua. Además de tener ventajas para negociar con proveedores y clientes, quienes tienen la meta de conquistar mercados en el exterior enfrentan el reto de conocer la cultura de los nichos de mercado que pretenden conquistar. Para lograrlo es ideal el manejo de una segunda o tercera lengua.
El bilingüismo debe ocupar un lugar preponderante en la agenda interna, para la mejora de la competitividad del país en los próximos años. No olvidemos que países como India se han beneficiado enormemente por tener un número muy importante de profesionales y técnicos completamente bilingües. Esta característica les ha permitido atraer grandes industrias del conocimiento, como el desarrollo del software y la tecnología.
El fenómeno de la globalización les ha traído a nuestros países grandes oportunidades pero, al mismo tiempo, grandes desafíos. La inserción de un país en la economía global le genera mayor competencia a los mercados locales.
En conclusión, el manejo de una segunda lengua en el mundo globalizado en el que vivimos se convertirá, a mediano o largo plazo, en un requisito obligatorio para que nuestros profesionales puedan acceder a empleos calificados. Por lo tanto, el reto que tenemos es grande; debemos preparar a nuestros profesionales para que puedan enfrentar las exigencias del mundo globalizado, de lo contrario, no estaríamos siendo lo suficientemente competitivos.
TOMADO DE http://www.mineducacion.gov.co/1621/article-97495.html
